domingo, 3 de noviembre de 2013

Fin de exámenes en Jeju Island

Este pasado fin de semana hemos visitado Jeju, una isla al sur de Corea, a una distancia de aproximadamente hora y cuarto en avión desde Seúl. Jeju es una isla volcánica y se da un aire a las islas Canarias. En este viaje contamos con la compañía de Agus, un gallego de los auténticos.

Día 1
Según llegamos al aeropuerto nos fuimos en bus a Seogwipo, al sur de la isla. Aunque ya era de noche, aprovechamos a dar un paseo por el pueblo, cenar una Korean barbeque y a visitar la primera de las cascadas, Cheonjiyeon



Nos hospedamos en el hostel Jeju Hiking Inn, muy recomendable. ¿Lo mejor? el momento en que nos dimos cuenta de que no había papel higiénico y el por qué de su ausencia... echad un vistazo a este enlace. 
http://youtu.be/BpafpXq-Gs8

Día 2
Lo primero que hicimos, bien prontito por la mañana, fue ir a alquilar un par de scooters para movernos por la isla de cascada en cascada. Postureos a parte, lo de las motos fue una gran idea que nos ahorró mucho tiempo y nos evitó mucho lío de buses. Nuestra ruta por la costa fue:

-Cheonjeyeon: había tres cascadas diferentes con unas vistas impresionantes y un puente muy bonito 



-Jungmun beach. No nos resistimos a la tentación de pegarnos un baño y unos jóvenes coreanos flipando nos suplicaron una foto, jaja



-Jusangjedli rocks: piedras volánicas formando bloques por el contacto con el agua.




Día 3
Nos levantamos a las 6 y media de la mañana para subir el Hallasan, el volcán más importante de Jeju, que es la montaña más alta de Corea. Aunque cuando llegamos nos reímos de las pintas de los coreanos (dignos de expedición al Everest, piolets incluidos), fuimos nosotros los que nos cagamos en todo después de un par de horas de subida.


Resultó que ninguno acertamos con la vestimenta: el que tenía zapatillas en condiciones, iba en pantalones cortos; la que tenía sudadera, tenía unas bambas de paseo; y luego, Marga, que iba con una chaquetilla, pantalones cortos y mierda de zapatillas, bueno, al menos tenía bufanda. Podéis pensar que haciendo tanto ejercicio, no tiene sentido que hayamos pasado frío, ERROR, eso pensamos nosotros. Ropa de playa vs 10 km de subida y hielo en la cima... como que no. Aunque nos costó lo nuestro, hemos de decir que tardamos dos horas menos de lo que decían los cartelitos.
Total, tanto esfuerzo y sufrimiento para nada, porque no se veía ni un árbol con la niebla que había. A día de hoy seguimos acordándonos del maldito Hallasan porque tenemos unas agujetas que andamos como si nos hubiera atropellado un camión.

Por la noche fuimos a una Guesthouse (de las auténticas). Entramos y parecía un patio de colegio. Un grupo de unos 5 coreanos nos miraba sorprendidos y nosotros parecido. No sabían inglés, pero hicieron lo posible para que nos sintiésemos como en casa... Al cabo de media hora mínimo nos dimos cuenta de que ellos eran guests como nosotros y que el jefe estaba desaparecido. Para colmo tuvimos que encerrarnos en la habitación por el olor de lo que estaban cocinando: INTESTINOS (de lo que fuera...)   


Día 4
Por fin apareció el jefe y fue encantador con nosotros; le preguntamos cómo llegar a Seongsan (mini-península volcánica patrimonio de la UNESCO) y nos llevó en su coche hasta allí. ¡Qué detalle!
Así que hicimos un poco de hiking por si no hubiéramos tenido bastante con lo del día anterior, para ver el cráter del volcán desde arriba. Alrededor pudimos disfrutar de estas vistas:


A continuación visitamos unas cuevas (también patrimonio de la humanidad) bastante curiosas ya que se podía apreciar en sus paredes el paso de la lava del volcán. 

Continuamos nuestro recorrido por el este de Jeju hasta llegar a una playa pequeñita de arena blanca y agua turquesa. Se estaba la mar de a gusto, tanto que hasta nos echamos una buena siesta...






















Visitamos otra playa que nos pillaba de camino a Jeju city, el fin de nuestro recorrido por la isla. Llegamos ya de noche a una estación de autobuses, y después de estar un buen rato pensando en cómo llegar al hotel desde allí, Dios nos bajó un ángel del cielo: nos encontramos al joven coreano que estuvo en la misma Guesthouse que nosotros la noche anterior. Nos dijo que andaba sin rumbo y que le parecía una buena idea acompañarnos hasta el hotel, ya que nos vio bastante perdidas. Así que gracias a su ayuda llegamos sanas y salvas a nuestro hotel (The Forest, muy muy recomendable también). 
Dimos una vuelta por el centro de la ciudad (prácticamente eran todo tiendas de lujo) y a dormir prontito porque el vuelo salía muy temprano al día siguiente (para poder llegar corriendo a clase). 

Aquí os dejamos las últimas fotos con nuestras inseparables moTItos:





Y, finalmente, sólo nos queda agradecer a Agus sus preciosas fotos y cómo no, su compañía ;)

miércoles, 23 de octubre de 2013

Los exámenes en Corea y los coreanos en exámenes

Hola de nuevo!

Por el título de este post os imaginaréis por qué no hemos actualizado el blog últimamente... Efectivamente, hemos estado de exámenes! Quien diga que de Erasmus no se curra, miente. O al menos en nuestro caso...

Después de haber preguntado al 80% de los estudiantes internacionales "how many mid-terms do you have?" hemos descubierto que somos las más pringuis, con 5 exámenes (siendo 2 de máster) y coincidiéndonos tres el mismo día  :S Lo que también hemos descubierto es que tres coreanos estudian más que todos los internationals juntos. Y os preguntaréis, ¿dónde estudian?

La respuesta es sencilla: en las BIBLIOTECAS. En el campus hay ni sé cuántas y la mayoría están llenas de coreanos echando humo y durmiendo. (Sí, durmiendo. Es guay cuando no puedes concentrarte por culpa de los ronquidos del de al lado). Y es que aquí las bibliotecas abren las 24 horas!! (al parecer Bilbao es el único sitio que no las tiene) así que los queridos koreans no se molestan en pasar por casa entre examen y examen. También te encuentras con gente que lleva dos pares de zapatos, las New Balance y unas chanclas de-esas-azules-con-rayas-blancas que, por cierto, aquí son lo más IN! Luego están las típicas chicas que se llevan todo el set de maquillaje para retocarse entre lección y lección.  

Nosotras conocemos dos biblios; una muy sofisticada con lámparas de diseño, mesas de mármol, sofás (para que duerman a gusto) y otra en la que no hay ni aire para respirar. Esta última tiene un sistema megasupermoderno para reservar sitio: eliges tu place, acercas tu tarjeta a la pantalla y se te imprime un papelín (en plan butaca de cine). Lo malo es que el papel es válido para 4 horas, así que os podéis imaginar los papeles que coleccionan los autóctonos...




¿Y cómo son los exámenes?
Aquí son fans de los MC (Multiple Choice es too mainstream) donde preguntan lo que cuando estudias dices "Bua, ni de coña mete esto!". Otra cosa curiosa es lo facilísimo que es copiar!! Los profesores confían tanto en los alumnos que en un examen hasta nos han dejado solos un rato! ja ja no en todos, eh!

Ya veremos los resultados, de momento nos vamos a Jeju Island a desconectar después de esta semana tan intensa. ;) ;) ;)



(Gracias a Miguel por las fotos!)


lunes, 7 de octubre de 2013

Las clases

Aunque repasando otras entradas de este grandísimo blog pudiera no parecerlo,  en Seúl no son todo vacaciones, comida poco digestiva y Steve Aokis.  Puede parecer chocante pero entre todo  ese jolgorio los estudiantes de intercambio también debemos asistir a clase de manera regular. Esta firma invitada se encargará de ser consejero sobre lo que uno puede esperar  al compartir pupitre con los coreanos.

Lo primero es la puntualidad y la asistencia. El sistema coreano se basa en unas simples pero estrictas premisas:
-No puedes faltar a  más de 4 clases al semestre o es un suspenso, al parecer las enfermedades incapacitantes y la muerte sobrevenida son excusantes pero yo no me la jugaría.
-Asistir es llegar a clase A LA HORA.  Llegar a la hora española, esto es a la hora  más 10-15 minutos,  se considera ausencia. En este caso mejor quedarse en el bar a sorber fideos.
-El primer día eliges asiento, no puedes cambiar de asiento pues se vincula a tu  asistencia. He visto  coreanos hacer cola delante del aula por más de 45 minutos esperando reservar butaca en primera fila como si se tratara de un concierto de Justin Bieber. Te resultará más fácil si relajas tus pretensiones hasta el fondo de la clase y buscas una “chinita” mona o un francés de ojos claros para compartir mesa… estará atrapada/o contigo por todo un semestre.
-La asistencia es medida por un pequeño y silencioso individuo llamado teaching assistant, el ojito derecho de todo profesor, de cuya voluntad y generosidad dependerá tu suspenso. Intenta hacerte su amigo, guíñale el ojo o chócale los cinco como si hubieras nacido en Brooklyn, y controlarás el juego.

¿Pero todo esto para qué?  Las primeras sensaciones en clase varían según cada alumno y profesor (la mayoría) bastante competentes. Mi profesora de Psicología, coreana doctorada en USA, reconoció tras 5 minutos que su nerviosismo, de por sí evidente por su respiración profunda y sus manos temblantes, le impedía dar la primera clase en inglés.  Aguantar una hora y media de psicología en coreano no resulta tan estimulante como podría parecer.  Otros profesores advierten de primeras que su clase es demasiado complicada como  para que los “diablos extranjeros” puedan entenderla, entonces te recomendarán dejarla. Todo un estímulo tras más de 2 meses  suplicando a tu coordinador universitario poder escoger esa asignatura que tanto te motivaba entonces.

¿Cómo son los alumnos entonces? La mayoría son tan tímidos que preferirían ir de picnic a Corea del Norte antes de pronunciar palabra durante las horas lectivas. Todo esto a pesar de los intentos desesperados del profesorado por recibir respuesta (o sonido alguno) a las  más triviales de sus preguntas.

Sin embargo, lo que  más me llama la atención en clase es un extraño superpoder que sólo una dieta a base de arroz y vegetales fermentados podría proporcionar. El observador atento súbitamente percibirá a ese estudiante ¡SÍ! aquél que has visto tomando concienzudamente  apuntes durante media hora en su Samsung de última generación mientras su grabadora  de voz hacía el resto, le empieza a pesar la cabeza,  entrando de lleno en  estado REM, dando cabezazos de abajo a arriba (este último más violento), hasta que termina la clase. La mayoría lo pone en práctica y a nadie parece importarle, inténtalo tú y prueba de que pasta (o fideos) estás hecho.

Espero que el post haya servido para transmitir, lo más personalmente posible,  la caótica, confusa, chocante  pero increíblemente positiva  experiencia de asistir a una clase universitaria en Corea del Sur.

Fdo. Jaume Casajuana

martes, 1 de octubre de 2013

Días 3 y 4 en Busan

Para los que no os hayáis leído la primera parte; echad para atrás, que luego perdéis el hilo...

DÍA 3
Como era de esperar estábamos reventados así que dejamos la mañana libre para descansar.

Por la tarde visitamos el parque natural Taejongdae, en un islote al sur de Busan. Había un tren chu-chú que te llevaba por todo el parque en plan bus turístico, era bastante cómico.





























Los paisajes eran impresionantes. Estuvo bien ir en familia, pero era idílico para parejitas <3 Eso sí, los coreanos, para variar, guardando las distancias. Aunque todo suena muy bonito, vimos en directo la matanza de un pulpito que intentaba escapar por el brazo de su verdugo. Había señoras pescaderas que vendían pescado fresco- fresco (VIVO), tú te las ingeniabas para comer eso... 

Os dejamos una estampa familiar en uno de los miradores:




























Al bajar no nos quedó otra que hacer el camino de vuelta andando, de noche. Aquí en Corea anochece en un plis plas (alrededor de las 19:00)! 

Acabamos aún más muertos de los que estábamos y aunque los chicos se fueron de fiesta, nosotras hicimos sesión de compras nocturnas (nunca llegamos a ver una tienda de ropa cerrada en Busan...)


DÍA 4
Fue el día en el que decidimos ir a Jagalchi fish market, uno de los mercados más grandes de pescado fresco del mundo. Era una pasada, tú elegías el pez que te querías llevar a la boca, cocinado o no. Nos pedimos una buena ración de sardinones a la plancha y algo así como un lenguado preparado en plan sashimi (crudo). 





























Con la tripa llena subimos a la Torre de Busan (120 m de altura) con vistas a toda la ciudad. Nada que envidiar al Empire. 





























Rematamos el viaje con una visita al SPA de Busan por excelencia. Los chicos nos lo habían advertido: los Spas en Asia son nudistas. Nosotras no nos lo creímos hasta que entramos por ESA puerta. Tras unos minutos de desconcierto, decidimos fijar la mirada en el suelo. (Ahora nos reímos, pero fue bastante agobiante...). Buscamos toallas, pijamas, bañadores etc. Sin embargo, no les faltaba razón, tuvimos que entrar como Dios nos trajo al mundo. Después de dos horas de tensión, nos acabamos adaptando a los medios y hasta lo disfrutamos!!! Sabemos que os morís de ganas por ver alguna foto. Lo lamentamos, no hay ninguna :P


Conclusiones del viaje:
Después de estos 4 días nos conocimos Busan a la perfección. Todo gracias a una buena organización, un buen schedule, la localización del hotel (gracias Jamal) y sobre todo, mucha suerte.

Gracias por este Chuseok :)






jueves, 26 de septiembre de 2013

Chuseok holidays in Busan

Chuseok (추석) es la fiesta de "Acción de Gracias" de América en versión coreana, en la cual se honra a los antecesores y también se celebra en familia.

Para nosotras se trató de 5 días de vacaciones y una oportunidad perfecta para conocer otros rincones de Corea. Decidimos ir a Busan, al sudeste del país. Viajamos con Maximilian Philipp (Max para los amigos) -alemán de pura cepa- y con Jaume (Jauma para los amigos y Jamal para Max, jajaja) -de BarsseLona (enfatizamos su acento cataLá). Desde el principio sabíamos que el viaje iba a ser la leche, y así fue:

DÍA 1
Fuimos en KTX (el AVE coreano) y solo tardamos 2 horas y media. Cuando llegamos nos encontramos todo cerrado (por ser Chuseok) y ni un alma en la calle. Teníamos hambre así que no nos quedó otro remedio que comer unos nooddles (a.k.a. cojonooddles) de microondas de una convenience store.



Por la tarde aprovechamos para visitar el templo budista Beomeosa (año 678). También hicimos, o al menos intentamos, hicking (montañismo). Toda la gente que faltaba por las calles de la ciudad estaba en este templo. Había muchísimos fieles rezando en pequeños subtemplos o subiendo y bajando por el monte con sus mejores galas.



Los templos por dentro eran muy similares entre ellos y por lo general, bastante recargados. Eso sí, los techos... una pasada!!!!



Por la noche nos dimos un paseo y comimos street food. La mayoría de cosas eran verduras rebozadas o diferentes clases de kimbab (especie de sushi made in Korea). Había un ambientazo por la calle...!!!



DÍA 2
Tras tres horas en el metro llegamos a la zona de Haeundae.
Primera parada: Centum City. Centro comercial más grande del mundo, con récord guiness incluido. En sus 16 plantas tenía desde un campo de golf para niños y otro para mayores, hasta un macro-spa, pasando por millones de tiendas de lujo. Os dejamos una foto del interior para que flipéis:









Segunda parada: Templo Yonggungsa (año 1376). Es un templo budista construido al borde del mar, lo que lo hace diferente al resto de templos. Hacía un calor imposible y había una cola que te morías. Nosotros, sin pensarlo dos veces, nos hicimos los longuis y fuimos directamente a la puerta. Aquí nadie te dice nada por no montar un pollo, si fuera en España... 


Y aquí los cuatro fantásticos...


























Tercera parada: Playa Heaundae. Es el Benidorm coreano, para que nos entendamos. Destacamos que los únicos que había en el agua no eran precisamente coreanos y además, lo tapados que iban. Nuestro querido Max no dudó en darse un baño, y es que el agua estaba rica-rica. Además, esperamos a que atardeciese para ver esto: 




























Después de este día ajetreado aún tuvimos fuerzas para salir de fiesta. El pre-drinking lo hicimos en un bar situado en una planta de un edificio con cuartitos destinado para beber solamente con tus amigos. Nos acompañó la buddy de Jaume, muy maja por cierto :) verdad, chinito?

Más tarde fuimos al GRID Club, la discoteca más famosa de Busan. Y allí, nos encontramos de casualidad a Steve Aoki pinchando!!!! Pedazo noche! Hubo champán, tartas, chinitos/as y, sobre todo, buena música.
























Y aquí estamos, en primera fila:

























To be continued...

miércoles, 18 de septiembre de 2013

Field Trip

Esta vez hablaremos de una excursión que organizó, como no podía ser de otra manera, los H.U.G. 

Se apuntó todo el mundo, alrededor de 150 estudiantes internacionales y unos 30 "huggers-coreanos". Visitamos el palacio más importante, más grande y mejor conservado de todo Corea: Gyeongbokgung Palace (s.XIV). Como éramos tantos nos separamos en grupos, si no imposible. Nosotras estábamos en el grupo 8:




El palacio era enorme y tenía subpalacios dentro. En ellos había recreaciones de la habitaciones de los reyes de la Dinastía Joseon. También había coreanitas disfrazadas para recrear aún más el ambiente de la época. 
 Los H.U.G.s propusieron un concurso de fotos originales. El premio para el grupo ganador era, cómo no, una botella de alcohol coreano. Esta vez no era soju... 
Esta es la foto con la que nosotros participamos: 

 A pesar de la idoneidad de nuestra foto para el concurso, no ganamos. Pero hay que reconocer que la foto ganadora es muy muy buena. Enhorabuena al grupo 7!






Después de visitar el palacio volvimos a Sinchon y pudimos disfrutar de una auténtica barbacoa coreana. En nuestra mesa tuvimos la suerte de contar con Seijun (japonés auténtico de los que no se separan de su cámara y tienen estilo hasta con los palillos...) ya que prácticamente nos hizo la cena. 

























Esto es todo por hoy. Mañana nos vamos de viaje al sur de Corea del Sur (valga la redundancia). En el siguiente post os contamos todo. Hasta pronto!


sábado, 14 de septiembre de 2013

Korean Nights

Salir con los internacionales no está mal, pero no hay nada mejor que hacer planes con los coreanos. Podemos decir que, después de estos días juntos, hemos hecho amigos coreanos. Todo ha sido a través de nuestro querido buddy Sung Won.

PRIMERA NOCHE COREANA
Fuimos con Sung Won, Jaeseok, Saena y etc (nunca nos acordaremos de los nombres) a un bar de universitarios a beber mucha cerveza y algo de Soju (bebida coreana parecida al Vodka-"Matarratas de 20º"). Aquí cuando se bebe siempre se come algo, en este caso, fue pollo frito con patatas fritas... Nos hicieron un cocktail especial coreano (si se puede llamar cocktail) que consistía en meter un chupito de Soju dentro de medio vaso con cerveza y Sprite. La verdad es que no estaba del todo mal. 


Y después, adivinad qué... NOREBAN!!! (Karaoke coreano). El sitio era impresionante! En primer lugar, zapatos fuera, para variar... Había una especie de riachuelo artificial por el medio:




El concepto aquí es totalmente distinto a lo que vemos en España. No es un escenario cutre con una pantalla en medio del bar y todo señores cantando Nino Bravo. Aquí te asignan una salita en la que te metes sólo con tus amigos. Además, puedes llevar comida, bebida... Y con un mando, un cancionario y un par de micros, risas aseguradas. 





Cantamos canciones tipo: 
-Mamma Mia
-Barbie Girl
-Macarena (la letra era bastante raruna por cierto)
-Canciones de Rihanna, Lady Gaga y un largo etcétera
-Baladas al estilo Luis Miguel en coreano. Esto fue bastante curioso de hecho; los coreanos se metían bastante en la canción sobre rupturas y desamores... y que no se te ocurriera interrumpirles! Por supuesto, era SU momento, jajaja
-Para terminar cantamos, cómo no, el Gangnam Style. 

Otra cosa curiosa que descubrimos fue que los coreanos llevan el Noreban en la sangre; cantaban realmente bien! :O

Esta fue la noche con los SBS Buddys, pero en el siguiente post os contaremos nuestra excursión con los H.U.G Buddys :D


P.D: Perdón por las fotos giradas, os prometemos aprenderemos a voltearlas ;)